Un poco cliché, un tiempo – dijiste.
O no. En realidad no escuché. En mi mente se repetía una imagen. Una sola y realmente no la recuerdo tanto, como para describirla. Pero entonces, todo esto no tendría sentido alguno y para que el lector se dé cuenta de lo horrible que era aquella falsa ilusión, voy a empezar por decir lo que me llevó a pensar como única cosa: BASTA. Por favor, basta. (y no lo digo por decir.) Cerré los ojos en busca de algo más tranquilizador, pero fue peor. Una eterna oscuridad vacía que se acercaba desde el infinito empezó a hacerse presente. Así que decidí volverlos a abrir. Era demasiado tarde
Fue ahí cuando me di cuenta que era lo que aquella imagen me había llevado a sentir. Cosas como nauseas, mareos, palpitaciones y no pasó mucho tiempo que la irrigación de mis dedos comenzó a descender drásticamente. Al menos a mi me pareció eso porque empezaron a hormiguearme desesperadamente las yemas. Así que los moví, rápido. Un, dos, tres. Un, dos, tres. Un… dos… El hormigueo seguía, pero se vio sumamente aplacado por algo un poco peor.
Las piernas comenzaron a temblarme sin ningún sentido, el suelo se me partía a la mitad y si no buscaba un apoyo con rapidez, caería al fondo de la tierra. Lo sabía. Y nadie me encontraría. Nunca. Porque el agujero se cerraría atrás de mí.
Mi palidez o el gesto de asco -no me animé a preguntarte- te habrá avisado sobre mi malestar tanto psíquico como físico porque vos me agarraste y me sentaste a la fuerza. Casi como si yo te importara. Me alegré por un segundo. Y después seguiste hablando.
Whitney Houston Lover For Life
Hace 13 años

0 comentarios:
Publicar un comentario